Para que no se repita

16 Junio, 2010 - 10:58 am 1 Comentario

Por: Lucero Guerrero Urresti / Luis González-polar

El Lunes 18 de mayo hubo como siempre una sesión mas en aula móvil, pero, sin duda  esta fue una sesión muy importante  pues nos introdujo en el tema de la violencia política en el Perú en el periodo 1980 -2000 a través de una serie de instalaciones artísticas que al mismo tiempo que nos informaban sobre las dos décadas de violencia extrema que vivió nuestro país, nos hacia sentir  lo que provocaba esta violencia a la que habíamos sido ajenos pues en nuestra ciudad y en sus alrededores jama sentimos realmente lo que pasaba en otras zonas del país.

Esta muestra fue idea de Luis Chumbe y fue implementada por William Macahuachi Tapayuri y José Andrés Silva Jaramillo, viejos restingueros especializados en artes plásticas y visuales y sirvió  para que nos introdujéramos en una realidad violenta, dolorosa y desgarradora de la que debemos tener conciencia para así  poder hacer todo lo que este en nuestras manos para evitar que todo esto vuelva a ocurrir.

Si bien es cierto la muestra fue solo un poquito de lo que paso, Los testimonios fueron una de las cosas que más impacto causó en nosotros, escuchar a personas que haciéndose de mucho valor relataban la tragedia que tuvieron que vivir fue algo realmente muy impactante, escuchar de la boca de las propias víctimas lo que tuvieron que vivir humaniza las cifras de la tragedia y nos pone en su lugar, imposible después de escuchar esos testimonios no pensar en actuar   de manera urgente para que no se repita.

Lo mas lamentable fue enterarnos que hubieron muchas personas que se equivocaron y contribuyeron con sus acciones a hacer de  este conflicto una tragedia, terrible fue enterarnos que el Perú  contó con el grupo subversivo mas letal de toda América y que la represión policial/militar fue la mas dura de la que se tiene noticias en nuestro continente, imposible nos fue no paralizarnos de terror al enterarnos de los miles de asesinados y desaparecidos por ambos bandos, que no tenian nada que hacer en ese enfrentamiento, la inmensa cantidad de inocentes atrapados en esta guerra de la que fueron las principales víctimas.

Miles de personas sufrieron por la discriminación y la exclusión social; por la falta de presencia del estado y por la injusticia. Es hora dejar atrás el miedo a preguntar, el temor a saber, es hora de apropiarnos de esta dolorosa historia y conocerla bien, saber de sus orígenes, sus causas, sus hechos y sus consecuencias.

Conocer la verdad de lo que ocurrió en esas dos décadas es conocer nuestra historia y solo conociéndola seremos capaces de cambiar nuestro futuro. Para ello debemos conocer serena y concienzudamente el informe de la comisión de la verdad y poner en práctica con valor y decisión las recomendaciones que brinda para que estos hechos Jamás vuelvan a repetirse.